Las tensiones entre México y Estados Unidos por la revisión del T-MEC ya golpean tu bolsillo y amenazan el nearshoring. Los desacuerdos sobre aranceles al acero y el sector energético provocaron una reacción inmediata en el precio del dólar esta mañana frente a la incertidumbre comercial.
A escasos meses de la evaluación oficial del tratado, las secretarías de Economía de ambas naciones enfrentan un panorama complejo. Lejos de ser un simple trámite burocrático, esta fricción diplomática tiene consecuencias directas y palpables en la economía mexicana.
La falta de consensos en materia energética y las barreras arancelarias al acero generan desconfianza en los mercados. Esta situación frena directamente el auge del nearshoring (la relocalización de empresas extranjeras en México), poniendo en pausa la creación de empleos y el desarrollo industrial. Al mismo tiempo, la volatilidad presiona el tipo de cambio, lo que encarece las importaciones y, a corto plazo, el costo de los productos de consumo diario.
