El Gobierno de Morelos reforzó su estrategia de sanidad pecuaria con la instalación de más de nueve mil trampas y operativos permanentes para controlar el gusano barrenador (GBG). A través de la Sedagro, se han detectado 23 casos en 11 municipios, de los cuales solo siete permanecen activos bajo estrictos protocolos de vigilancia internacional.
La Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedagro), encabezada por Margarita Galeana Torres, ejecuta brigadas especializadas en coordinación con la Comisión México-Estados Unidos (CPA) y el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA). Estas acciones territoriales permiten identificar oportunamente afectaciones en unidades de producción y evitar la dispersión de la mosca Cochliomyia hominivorax.
Actualmente, el monitoreo se concentra en municipios estratégicos como Miacatlán, Mazatepec, Jojutla, Tepoztlán, Axochiapan y Jantetelco, entre otros. Además de la atención directa a productores, se realizan “barridos sanitarios” en las fronteras con Puebla, Guerrero y el Estado de México, garantizando que el tránsito de ganado cumpla con todas las normativas de seguridad para prevenir riesgos en la cadena productiva.
Como parte de una política de prevención integral, la colocación de trampas con atrayentes biológicos se realiza en conjunto con el programa Sembrando Vida. Estas medidas no solo protegen el patrimonio económico de las y los ganaderos morelenses, sino que consolidan la seguridad alimentaria del estado, manteniendo al campo en condiciones sanitarias controladas frente a amenazas exóticas.





