PARÍS / BRUSELAS. — El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha solicitado formalmente a la Unión Europea (UE) la activación del mecanismo anticoerción (conocido como el “bazuca comercial”) en respuesta a los aranceles del 10% anunciados por Donald Trump contra países de la OTAN.

​Esta herramienta, adoptada en 2023 pero nunca antes utilizada, permitiría al bloque europeo responder con medidas contundentes, como la congelación del acceso a mercados de contratación pública y el bloqueo de inversiones estadounidenses en suelo europeo.

Reunión de emergencia en Bruselas

​Ante la amenaza de que los aranceles escalen al 25% en junio de 2026, los embajadores de la UE mantuvieron este domingo una reunión de emergencia en Bruselas. El objetivo es consolidar un frente común que defienda la soberanía de los Estados miembros frente a lo que consideran una presión indebida para la compra de Groenlandia.

​Para que el mecanismo se active, se requiere la aprobación del 55% de los Estados miembros, que representen al menos el 65% de la población de la Unión Europea.

Una “espiral peligrosa”

​Líderes de las naciones afectadas (Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia) han advertido que estas medidas unilaterales podrían desencadenar una “peligrosa espiral descendente” en las relaciones transatlánticas, afectando la estabilidad económica global a partir del 1 de febrero.

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