CUAUTLA, MOR. — Habitantes de la colonia Casasano celebraron la culminación de la red de agua potable, una obra que pone fin a más de 30 años de desabasto e incertidumbre. Con esta infraestructura, más de 500 viviendas dejan atrás la dependencia de pipas, garantizando el acceso al líquido vital y mejorando las condiciones de higiene y salud para cerca de 2 mil personas.

El fin de la “era de las pipas”

Para el ayudante municipal, Pedro Puebla Ruíz, esta entrega representa el cumplimiento de un compromiso largamente ignorado por administraciones pasadas. Durante el evento, resaltó que el gasto constante en pipas y las disputas vecinales por el abasto son ahora cosa del pasado. “Se acaba el problema de comprar pipas, donde la gente vivía peleando hasta la última gota”, expresó el representante social.

Contraloría social: Vecinas al cuidado de la obra

Un factor clave para el éxito del proyecto fue la integración de un comité de contraloría social conformado por mujeres de la comunidad. Ellas supervisaron cada etapa del desarrollo, asegurando que la red se entregara funcionando al 100% y con la calidad técnica requerida. Este esfuerzo coordinado entre los tres niveles de gobierno (Federal, Estatal y Municipal) permitió consolidar una inversión que hoy se traduce en bienestar diario.

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