Cuernavaca transforma un predio de cuatro mil metros cuadrados, junto al Rastro Municipal, en el nuevo corralón de la ciudad. La obra, supervisada por la síndica Paula Trade Hidalgo, busca optimizar la seguridad vial y ofrecer un servicio administrativo propio, eficiente y seguro para todos los automovilistas morelenses.
Actualmente, el terreno atraviesa una fase de limpieza y adecuación previa a su rehabilitación total. Este proyecto, definido estratégicamente junto con el Cabildo, tiene como objetivo eliminar la dependencia de servicios externos y fortalecer el control operativo de la capital. Paula Trade destacó que esta infraestructura propia es clave para consolidar una ciudad más ordenada y responder de manera directa a las necesidades de la comunidad.


