CIUDAD DE GUATEMALA. — El presidente Bernardo Arévalo decretó Estado de Sitio tras una jornada de caos que dejó ocho policías asesinados y tres motines simultáneos en cárceles. La violencia, desatada por el grupo criminal Barrio 18, responde a la captura de su líder, Aldo Ochoa, alias ‘El Lobo’, y busca presionar al Gobierno por privilegios penitenciarios.
Crisis de Seguridad y Medidas Drásticas
Tras los ataques perpetrados este fin de semana, que incluyeron 10 atentados coordinados contra sedes policiales, el Gobierno declaró tres días de luto nacional y la suspensión de clases para este lunes 20 de enero.
La ofensiva criminal inició minutos después de que se difundiera la detención de “El Lobo”, máximo líder de la pandilla Barrio 18, quien cumple una condena de 2,000 años. El mandatario Arévalo aseguró que estos ataques son una “respuesta cobarde” a las acciones del Estado para desarticular las redes de corrupción y crimen organizado que operan en las instituciones.





¿Qué implica el Estado de Sitio?
La medida, que tendrá una vigencia inicial de 30 días (sujeta a ratificación del Congreso), permite:
- Suspensión de derechos: Se limitan las reuniones y manifestaciones.
- Detenciones: Las fuerzas del orden pueden realizar capturas sin orden judicial previa.
- Control militar: Mayor despliegue en calles y perímetros carcelarios.
El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, fue tajante al declarar que “no habrá negociaciones con terroristas” ni se cederá a chantajes para devolver privilegios a los reclusos. Actualmente, Guatemala registra una de las tasas de homicidios más altas de la región, con un promedio de 10 asesinatos diarios.





